6 de mayo de 2012

"Tratado sobre el juego patológico. Aspectos sociales, enfoques psicológicos, tratamientos".

Débora Blanca - Mauro Croce - Susanna Petri (Lugar Editorial, 2012).
 Este libro propone abordar una temática tan compleja, paradójica y actual como es el juego patológico. Y este abordaje es llevado a cabo con un importante desafío como es la diversidad de autores, de países, de líneas teóricas y enfoques. Argentina, Italia y España se hacen presentes en interesantes producciones teórico-clínicas contenidas en este tratado.
Temas centrales ligados al juego patológico y a otras afecciones compulsivas actuales, efectos de este momento histórico y sus cambios socioculturales, se encontrarán en sus páginas.
¿Qué sucede en la cabeza del jugador patológico? ¿Qué sucede en sus familias? ¿Cuáles son las respuestas de los distintos estados nacionales en relación a políticas sanitarias, de prevención y asistencia? Son algunos de los interrogantes que este libro intenta dar respuesta.
¿Cómo responde hoy el sujeto frente a las sensaciones de vacío, de soledad, de cambios vertiginosos? Los autores conceptualizan que en ocasiones, a partir de imperativos de consumo masivos y homogéneos, el sujeto construye soluciones teñidas de pensamiento mágico, de la necesidad de perder, de apelar al azar tornándolo destino. El juego adquiere, entonces, una función fundamental en el psiquismo: soluciona, tapa un dolor vivido por el sujeto como algo insoportable. Solución paradójica, sin duda, quitapenas cada vez más penoso, distracción poderosa de impotencia que aísla y empobrece progresivamente al jugador en todos los sentidos.
El lector hallará, también, distintas modalidades de abordajes terapéuticos que responden a marcos teóricos que difieren pero, a la vez, se encuentran en varios puntos.
Este tratado invita, entonces, a un lector interesante e interesado en comprender cuestiones ligadas a lo social, lo cultural, lo psicológico, lo preventivo y asistencial respecto del juego patológico; lector curioso, capaz de transitar y dejarse atravesar por las diferentes miradas y enfoques, sabiendo que es precisamente la multiplicidad y el encuentro en el desencuentro lo que enriquece el modo de pensar y accionar.