13 de junio de 2011

"Autoestima e identidad. Narcisismo y valores sociales".

Hornstein, Luis (Fondo de Cultura Económica, 2011).
En los últimos años se ha registrado una verdadera explosión discursiva en torno del concepto de autoestima y también ha sido sometido a una crítica minuciosa desde diversas disciplinas. Sin embargo, la autoestima no señala un núcleo estable, sino un flujo turbulento y continuo, que está sujeto a un constante proceso de cambio y transformación desde la más temprana edad del individuo.
A través de un relato accesible y agudo, que incorpora un sinfín de ejemplos de la vida cotidiana, de personajes clásicos y contemporáneos, como así también de canciones y de refranes, Luis Hornstein da cuenta del concepto de autoestima desde una perspectiva psicoanalítica fecundada por aportes actuales de las neurociencias y de las ciencias sociales. Lejos de considerarla un fenómeno puramente individual, la autoestima debe ser comprendida intersubjetivamente en relación con determinadas condiciones históricas y sociales particulares que atraviesan a cada sujeto.
En Autoestima e identidad. Narcisismo y valores sociales, Luis Hornstein brinda la información necesaria para alcanzar la tan ansiada autoestima equilibrada, una "ilusión realizable". Tal como sostiene el autor: "Este libro está escrito para los que están muy desanimados y para los que se beben los vientos y se llevan el mundo por delante. También para los equilibrados, si es que existe el justo medio".

"Descripción del ser humano"

Blumenberg, Hans (Fondo de Cultura Económica, 2011) Traducción: Griselda Mársico
La antropología de Hans Blumenberg, publicada en edición póstuma, se inicia con una tesis sencilla pero trascendente que constituye el principio central de su antropología fenomenológica: el ser humano es visible. Entre los primates, el Homo sapiens es el único que tiene una postura erguida y camina en esa posición. Por eso puede ver particularmente bien y también puede ser visto. Sólo puede ver al precio de ser visto. La optimización de la percepción visual va así acompañada de un riesgo: el aumento de la visibilidad. El hecho de estar tan expuesto modela la relación del humano con el mundo y lo convierte en un virtuoso de su propia puesta en escena, pero también del disimulo y el ocultamiento. Debido a eso la visibilidad también significa que el humano es opaco, tanto para los otros como para sí mismo, y suscita además el vínculo autorreferencial: reparar en que uno puede ser visto conduce a la reflexión y a la vez es un resultado contingente en el proceso evolutivo.
La Descripción del ser humano tiene su hilo conductor teórico en la orientación decididamente fenomenológica. Aquí Blumenberg filosofa con Husserl contra Heidegger: a favor de la "evidencia" de la teoría, en contra de la praxis del "cuidado". Pero eso también supone que el tema de la antropología ya no puede ser la conciencia específicamente humana –y menos aún el ser humano–, sino sólo la conciencia trascendental, la conciencia "en general". "Antropología fenomenológica": ¿una contradicción en sus propios términos? No del todo. Por ser esencialmente un vínculo objetivo, toda conciencia tiene que estar encarnada, ser inmanente a un cuerpo. Y aquí se cierra el círculo: la reflexión, que comienza con la visibilidad, permite ocuparse del cuerpo y de la conciencia. De modo que en la "descripción del ser humano" realizada de esta manera la fenomenología dilucida sus propias condiciones de posibilidad.

11 de junio de 2011

Poesía II

Hay un tiempo,
un lugar,
pasos que dejan el silencio,
imágenes del aire intenso.

----------***----------
OLVIDO
 Una memoria tardía
que vuela hacia el hueco
temprano de una ausencia.

----------***----------
Son tus palabras
alas de ocasión.
 
----------***----------
 ENCUENTRO
De la palabra escasa
y el mundo inasible:
en un tiempo inapelable.

----------***----------
Acaso porque existe
una sola manera
de mirarse al espejo,
elegimos ignorarla.

----------***----------
DIÁLOGO
-¿Cuánto más habré de esperar?
-Lo que demore tu pregunta. 

Gustavo Del Cioppo

"Philosophie et phénoménologie du corps".

Henry, Michel (Paris, PUF, 2011).
L’extraordinaire philosophie du corps développée par Maine de Biran dans les premières années du XIXe siècle est tribu-taire d’un travail phénoménologique préalable : si le corps est subjectif, sa nature dépend de celle de la subjectivité. Tant que cette dernière reste prise dans les postulats de la pensée classique, qui seront encore ceux de la phénoménologie contemporaine, tant que la «conscience» se résout dans la représentation, dans l’intentionnalité ou dans la Transcendance de l’Être, alors le corps lui-même est traversé par cette déhiscence où se défait son pouvoir : celui d’agir, d’être une force.
À partir d’une conception entièrement neuve –non grecque– de la phénoménalité du corps, Maine de Biran a produit des descriptions admirables de sa constitution comme de sa représentation dans le corps objectif – descriptions qui renvoient toutes cependant à un Corps originel, non constitué, qui s’identifie en nous à l’essence de la vie. Unique héritier du cogito perdu de Descartes, Maine de Biran n’est pas un précurseur de la phénoménologie historique: il proposait un autre programme dont il nous est donné aujourd’hui d’apercevoir enfin la pertinence et la fécondité.

"Psicoanálisis y el Hospital" (N° 39: "Fragilidad del lazo social").

Revista Psicoanálisis y el Hospital, N° 39: "Fragilidad del lazo social, Ediciones del Seminario, Buenos Aires, 172 páginas.
No. 39: "Fragilidad del lazo social". Veintinueve trabajos ordenados en dos apartados. Epoca y subjetividad: si una época nombra el modo en que determinado momento histórico inscribe el malestar en la civilización, la subjetividad de esa época despliega los recursos que la civilización ofrece al sujeto para suturar su división constitutiva. Bordes del discurso: niños ‘díscolos’, educandos aburridos, ‘chicos de la calle’, ‘peligrosos para sí o para terceros’, aislamiento, toxicomania, actuacion, violencia, patologias alimentarias, autismo, transexualidad... Un borde marca el límite entre el adentro y el afuera del discurso.
Sumario Editorial: Fragilidad del lazo social
Epoca y subjetividad:
Términos actuales Deborah Fleischer; Zeitgeist – El espíritu de la epoca Mario Pujo - Cuando el lenguaje recupera la voz... El espejismo capitalista se desvanece Andrea Labartete - El psicoanálisis en la época de la ciencia y el discurso capitalista Amalia Racciatti - Construcción de espacio y tiempo en las sociedades posmortdernas Luciano Rodriguez Costa - Cuestiones éticas ante el desarrollo científico-tecnológico: la responsabilidad de una decisión Adriana Alfano - Matrimonios igualitarios Patricia Factorovich - Segregación y posicionamiento subjetivo Juan Gerardo Ortega - Los nombres del estrago en el discurso contemporáneo Daniela L. Moiguer Ostromujoff - Lo impropio en el lazo social David A. Warjach - Seguimos siendo bárbaros? Horacio G. Martinez - El mal no es de época
Antonio Pugliese - La voracidad en el lazo social Jimena Pal - Susana Reif - Diego Zerba - Avatares del lazo social Daniel Paola.
Bordes del discurso:
Los niños díscolos Silvina Gamsie - Nuevos lazos familiares? Novedad en la institución del lazo familiar Viviana Garaventa - Crisis del sujeto en la red social Julio Moscon - Discurso capitalista: castración en cortocircuito Rebeca Hillert - Natalia Ucci - La transferencia analítica cuestionada
Silvia Zamorano - Soy heterosexual o bisexual? Una genealogia de la pregunta desde la histeria al transgenerismo en los EE.UU. Patricia Gherovici - La gula como “desenlace” social Sergio de Campos - Roberto Assis Ferreira - El fracaso del troumatisme en la corporización autista Rodrigo Alvarez - Mariela Codarin - Elizabeth Bournot - Ana Laura Fontan - Cecilia Tesolin - La historia sin fin
M. Gabriela Nicolau - Gabriela Ortiz - M. Lucrecia Rodriguez - Rocio Pena - Sue Schneider - Georgina Stechina - Jugando go: lazo social en tiempos del erizo Gabriela Insua - El particular lazo social del psicoanálisis en la institución hospitalaria Roberto P. Neuburger - Herencias – Algunos apuntes sobre la oralidad Sebastian Salmun - El aburrimiento María Cecilia Anton - La “entonación” en el lazo discursivo Santiago Rebasa - Bonneuil “re-visitado” Analia A. Cacciari.

"Lévinas, critique de l'occident t.2 ; Levinas et la psychanalyse".

Bercherie, Paul - Neuhaus, Marieluise (L'Harmattan, 2011).
Emmanuel Lévinas est universellement reconnu comme le philosophe contemporain qui, appuyant fortement sa démarche sur son judaïsme, situe l'éthique comme philosophie première. On sait moins que son œuvre recèle une critique sévère de la pensée et de la culture occidentales (européennes), en tant qu'elles recèleraient les germes de la "crise du monothéisme" et donc l'origine de la barbarie nazie. C'est ce dossier, évocateur pour la psychanalyse, qui est ici présenté, en généralisant l'approche du problème clinique de l'Identité.

"Fenomenología de la vida".

Michel, Henry (Ediciones UNGS - Prometeo Libros, Colección Humanidades Nº 10, 2011). Traducción: Mario Lipsitz).
El olvido de la Vida es un rasgo constitutivo fundamental de la filosofía occidental. Pues la vida no es un ente ni cierta propiedad de un ente privilegiado, susceptible de ser aclarada a través de las categorías del ser. En tanto vida real y no representada, en tanto vida "fenomenología", es decir experimentada, la vida no es objeto de ningún saber, no entrega nunca su realidad a una mirada exterior; no es un "fenómeno" en el sentido griego, su saber de sí es inmediato e idéntico a lo que ella es: par/ios, esfuerzo y acción en los que también se engendra una subjetividad.
Un pensamiento de la vida en su interioridad abismal, como el que propone la filosofía de Michel Henry, exige pues una nueva concepción de la interioridad. No sólo el abandono del concepto occidental de interioridad, que refiere al lazo entre entes -es decir, en realidad a su exterioridad recíproca- sino su substitución por una comprensión verdaderamente ontológica de la interioridad. Sólo con una fenomenología capaz de distinguir radicalmente entre el modo de aparecer de la vida y el modo de aparecer del mundo, el concepto de inmanencia deja de designar la noche de la conciencia, el encierro en lo de sí idéntico a la nada que tradicionalmente pensó la filosofía y permite reconocer, por el contrario, la primera eclosión de la fenomenahdad, el "fenómeno" por excelencia, la afectividad como esencia de la vida. Al fundar la verdad de la filosofía, sus juegos verbales y sus remisiones indeterminadas en una verdad de otro orden y más originaria, la obra del filósofo francés constituye una profunda y original crítica de la cultura basada en una nueva comprensión de ia subjetividad humana.
Considerando al hombre como vida y a la vida como una fuerza segura de si en la experiencia patética a la que ella misma se somete, Michel Henry propone un nuevo principio explicativo susceptible de echar luz sobre distintos campos de la experiencia humana: el cuerpo y la acción, el trabajo y la praxis, el arte y la cultura, el inconsciente y, finalmente, la relación con los otros. Los textos aquí reunidos, renuevan profundamente nuestra interpretación de Husserl, Marx, Kandinsky o Freud y constituyen a la par ensayos profundos y originales de uno de los pensadores más importantes de la filosofía del siglo XX.